Mi cerebro le pide una sonrisa a mis
recuerdos,
pero el mensaje debe de haberse perdido por el
camino.
Mi nuevo reloj apenas hacer ruido,
pero eso no me
impide tener insomnio. El viejo está guardado en un estante,
en una caja de
cartón. Tal vez si lo arreglara, todo volvería a ser como
antes.
Mi viejo corazón, incluso abollado y
fuera de mi cuerpo, me hace soñar más que el nuevo.
La mecánica del corazón
Mathias Malzieu
